sábado, 12 de agosto de 2017
Añoro
Su balbuceo cuando duerme,
el abrazo inesperado en la cama
que roba mi calor para su pecho.
Cuidando de su cintura y su suerte,
para no romper su sueño de almohada,
acompañado de caricias por el pelo.
Su andar sin pantalones mientras reclamo
una camiseta perdida en batalla de sus hombros,
dejando vacío mi armario para cuidar su cuerpo.
Que su titiriteo nocturno acabe con un '¿cenamos?'
para dejar que en invierno, nos cobijemos como lobos.
Que diga que hace frío por un abrazo, sin ser cierto.
Esa preocupación que funde cualquier latido helado
queriendo dejar sueños a un lado por escucharle.
Con más de doscientas noches con un hilo rojo
atado en dos dedos que añoran el tirón de sus manos.
Ver cómo nace y se desvanece el color de marcas mate
de labios que muestra el mundo en señal de amor loco.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Este es sin duda alguna el que he sentido como más delicado, más cálido (y mi favorito) que has publicado este mes. He podido observar vuestras siluetas. Gracias por escribir.
ResponderEliminar