Hoy quiero decirte que te echo muchísimo de menos,
que todas las horas que paso a tu lado me envenenan.
Pero ver cómo hoy, ayer y la semana pasada fue ameno,
me hace ver que no quiero perderte mereciendo la pena.
Porque ya nada se vuelve doloroso, sino de golpe certero
y me hace caer siendo tu cuerpo granos de arena,
pero nunca aprendí a valorarte como cuando tuve miedo.
Así que hoy sólo te pido un poco de ti y ser mi cena,
siendo los entrantes los tic-tac desde mi nacimiento.
Soy yo, el poeta que no piensa feliz sino cuando truena,
cuando todo se inunda y debe apresarse de nuevo.
Pero cada vez que pierdo un poco de ti, no veo pena,
aunque ya son muchos pocos y muy poco de lo bueno,
me rasco la cabeza sin saber qué más hacer, mi condena.
Sólo quiero un beso que sepa pararte y jugar sin riesgo,
dame un poco de infancia, que esto sea casa, por favor espera(me).
No hay comentarios:
Publicar un comentario