lunes, 12 de junio de 2023

V - Canis Majoris

Hoy escribo con tinta negra
por miedo a salir del luto.
Siento que aún queda arena
en mi pies y no disfruto
del calor de la vida y su candela.
Aunque se apagó nuestro fuego,
con tu cubo de agua en templa.
Sin salpicar, jamás fue bruto.
te lo agradezco, pero igual me hiela.
Sé que nos quisimos mucho,
yo aún lo hago, aunque no haya hoguera.
Alargo mis versos, ahora mudos,
por miedo a que me escuches más allá del muro.
O peor aún, que caiga y nos veamos fuera.


Ahora con el azul doy pasos,
porque noto que late más frío
si me da por recordar tu regazo.
No sé reciclar todo mi amor, no lo tiro;
pero le doy sepultura para un duelo sano.
Siento borrar nuestras fotos y me despido.
Ojalá te quieran como yo, hasta el letargo.
Canis Majoris hoy se volvió pequeñito
pero te iluminará el cielo mil años.



Tartamudeo con un un bolígrafo rojo,
para reconocer toda la pasión
que sentía al mirarte a los ojos,
pestañeabas y que cambiase el color.
La vida se veía diferente en todo,
jugabas con mis sentidos y el amor.
Las mañanas grises cambiaban de sabor,
las noches venían repletas de tu olor
y las tardes me tocaban suaves en un colchón.
No puedo escucharte, pero mis oídos escuchan perdón
por no ser perfecto, por simplemente ser yo.
Me veo y sé que nadie muere por otro corazón,
así que cuida el tuyo, por favor.
Que las piezas del mío
ahora
las volveré a unir yo.



Ahora es verde, aunque no me crea.
Pero quiero esperanza en mis letras
sabiendo que sonreiremos cuando te vea,
en una tarde con café y amistad plena.
Que el luto enterrado nos proteja,
sea sombra y fortaleza.
Te quiero mucho, hasta que muera.

IV - Bloqueo


No sé cómo expresarlo, pero sé que es miedo.
Pena, terror, estar absorto y fuera de juego.
Hoy pasé de suerte por nosotros y quise vernos,
derrumbé un ladrillo, un sólo segundo,
esperando ver que en tu lado corre el viento.
Me dolió mi corazón, al ver que también hay bloqueo.
No puedo mediar palabra, y obviamente lo entiendo.
¿Tengo que pedir perdón? Porque no sé si lo siento,
pero lloro un mar que inunda cada fin de infierno.
Como dicen a los corazones rotos: tierra y tiempo...
Me quema no saber tu razón, de ladrillos y cemento.

III - Alas aciagas

Hoy la incertidumbre está jugando conmigo,
sin yo saber qué le he hecho, pero sigo.
Oscuros pensamientos me echan del camino,
y tras robarme malos minutos, me digo a mí mismo:


Suelta de tus manos ese lártigo invisible,
que únicamente daña, y nunca se corrige.
Sólo acepta que estar mal es comprensible,
el duelo es una fase que también se vive.


Abrázate y mírate a los ojos
para decirte en voz alta.
Que puede derrumbarse todo
pero eres tus propias alas.
Llamaos a vosotros
mismos, ángeles de la guarda.

II - 01:40 AM

Hoy sólo quiero despedirme de ti
como mejor se me da, con tinta.
Porque mi corazón se estremece aquí
y ahora; aunque no te alcance con mi vista.
Vivo rodeado por un fantasma carmesí
ue no deja a mis ideas tranquilas.
Sólo quería dormir hasta que te vi,
te soñé y desperté con el alma destruida;


Por favor, no te asustes,
no eres una asesina,
puse tu ladrillo en mis cimientos
y al irse, se derrumbó desde arriba.
Tampoco te menosprecies,
porque te quise una vida.
Ahora le robo al tiempo
un desierto de segundos egoístas;


Con ello construyo mis muros,
pinto mis paredes
y planto una semilla.
La riego con mis lágrimas,
ataques de pánico y sulfuros,
por cien noches y diez días.


Hoy dejo el hotel de la nostalgia,
con un mensaje bajo tu puerta.
Pidiendo perdón, que lo comprendas,
a la una y cuarenta
fue mi primer paso para volver a lo que era.
Sólo deseo que pueda mirar las estrellas
y te recuerde sonriendo sin que me duela;

I - Lengua Muerta

Diría, si pudiera, que "me muero".
O pedir auxilio diciendo "socorro".
Pero cae todo en el baúl de recuerdos,
donde se entierra un lenguaje muerto.
Nosotros, nuestras bromas y los 'te quiero',
porque el shock no duele sin duelo.
Y creo que por fin, lo estoy sintiendo.
Salen lágrimas de mis ojos pretéritos
para rendirle homenaje al mejor velero
donde surqué las olas del amor sincero.
La honradez es relación fuego y hielo,
porque en las noches me protegió de los miedos.
Hoy agito mi antorcha sin ver tu reflejo
y le pido a las estrellas un último beso.
No sé cómo sentir un abrazo de nuevo
si ahora lo único que toco es el suelo.
Me seco las lágrimas con el frío del viento
y mañana abandono el campamento
donde pasé experiencias y enriquecido tiempo,
para ver la selva y su futuro incierto.

Por mí, y por todos mis hechos


Hoy llevo cuatro y aún no te pedí vernos,
siento que así sea, pero no estoy preparado.
Cuando lo esté, prometo pedir ese café nuestro
pero admito que mi vida ya no es tanto.
Dije de llamarte por necesidad, pero no me encuentro,
sigo pensando en cuánto odio generé, sin embargo
es culpa de este absurdo salvador con miedo.
No quise que vieras heridas en mí por tus manos,
así que las escondí esperando de ti algo nuevo.
Me hiciste, me hice y acepté todo el daño
así que no temas si me retuerzo,
la sangre pica pero más pesa un pensamiento amargo.
Hoy vi tu ropa de cama; ahora sí me lo creo,
todo se acabó por un amor sin salidas y en vano
cavé mil túneles para que no se viera el rencor espeso.
De ahí no hablarnos o te corte en claro,
porque te odio por lo que hice, por mis hechos.

Sueños

Hoy te re-to-mo en pensamientos
aunque siga re-mando por sueños
en una barca donde vernos.



To-nto de mí por la calma
de un lago esperando en mi almohada,
se dio un todo a cambio de nada


Mostraría mis manos jugando
por ver, al menos, otro resultado.
No es ganar, sólo quiero comprobarlo.
Algún día reiré con esto,
aunque hoy el tragar se vuelve amargo.