domingo, 10 de abril de 2016
Fénix
Intentan matar la poesía que hay dentro de mí.
Mis versos le dejan sin aire... Por fin.
Resbalándose con tinta desde Haití
Algo dentro de esta caja torácica descubrí
que me hizo saber, no más del mundo, si no de aquí.
De este cofre que palpita, desde diez hasta mil.
Las alas que me creaste son de maniquí
pero jamás una madera me liberó así.
No quiero recibirte, no soy de presumir;
yo solo busco paz, ansío verme dormir
tras una guerra que terminar no tenía en sí.
Que si los pájaros se resguardan en mis hojas
me hace reforzar mi tronco hasta la mínima letra.
Todo es por la lluvia, quien con lágrimas me moja,
cuando yo fui duro, muy frío: hielo y piedra.
Por dentro me corre savia, astuta me tocas
por mi pecho, erizando mi piel enredadera,
para ser un detalle en tu camino devolverte loca.
Tras aprender juntos a cómo combinar estas caderas,
cobijando tu pasado, tu presente y nuestra memoria.
No dejaré de darte motivos, así seguro te quedas
aunque todavía no lo sabes, fui derrotado,
y en nuestro futuro... Reconquisté tu gloria.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario