sábado, 12 de julio de 2014

Camino embarrado

Estar intoxicado
por mordiscos en el cuello
un simple placer calado
que te hace elevar al cielo.
Tantas muertes sin manos
para no quedar hambriento
por todos esos clavos
que me sustentan, muriendo
enfermo por los amos.
La musa que altero
con un simple “sigamos”
con tres versos enteros
llenos de verdad en halagos.
Todo es ser sincero
por un hechizo al mago,
que convierta este terreno
en el suelo de un manojo
de rosas entre tus senos.
No separar mis ojos
de tu cintura, a menos
que me guíes por matojos
que ocultan secretos.
Una relación de cojos
saltando por el mismo cielo,
cogiendo nubes de color rojo
para tal vez escondernos.

Siempre fui un maholo
buscando por la Tierra
esos viejos tesoros
que esconden la ciencia cierta.
Sentirme como un bolo,
derribado por la bola de fuerza
reemplazándome por otro,
frenado por la mierda.
Cambiar de monstruo
para saber que es esta,
la que de algún modo
me dejó en la puerta.
Ahora viajo solo
recorriendo la S-30
para llegar a base de codos
a la imagen que me representa.
Dime dónde te encuentras
para tenerte en lodo

y que nunca desaparezcas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario