martes, 22 de julio de 2014

Gotas cayendo al tempo

Las lágrimas caer al charco
formando una caída
de un imperio por el llanto,
sabiendo que vendrías
pero no protegió el manto
en el que me escondería
durante miles de años.
Saber qué amas tanto
por simples poesías
a musas con su encanto,
encantador que saldrías
por matarme de un impacto
entre tanta melancolía.
Los engranajes del reloj
están oxidados por ausencia,
de no tener nada mejor
que me dé una apariencia.
Saber qué soy el balón
del partido da la consciencia.
Una noche gritar sin pudor
por la simple apariencia
de mi alma en pena
que muere entre tanto sudor.
Una rebeldía sin voz
de estar huyendo
del tic-tac del tiempo
camuflándome en el viento.
Es la simple escena
que te hace lento
mientras revienta una vena
por tanto triste cuento ,
devoro tras la melena
de una chica no entiendo,
una verdadera pena
es el no tenerte cuando quiero
para mis cadenas
que unen todos estos versos.
Acabar siempre reventado
por un pensamiento
que me trajo el encapuchado,
seguido por el enfriamiento
la caída del guiado.
Mientras creaba testamentos:
Almas con poder helado
arrojadas al cabo del ciento
de noches, estuve anclado
al barco de mis sueños.
Unas caderas fueron mi legado
creadas por empeño,
en las que el desamparo
dejaron frunciendo el ceño.
Les dio un tono tan dorado
en que muchos acabaron
buscando su dueño.

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