Dios... Vaya vida llevas, ¿eh? Tanta mierda a cuestas, tantos insultos en tu puta cara y a pesar de la rabia que tienes por conseguirlo, no sirves ni para suicidarte... Si es que manda huevos, chaval. Es que yo no quiero reírme de ti ni nada por el estilo, que quede claro, pero hartarte de pastillas una noche para que luego solo tengas un triste dolor de barriga... Penoso.
A ver, entiendo que la gente se alegre de ver tu cambio tan repentino de actitud y que sepan de que vas a durar más. Pero si no les dices la verdad, únicamente se la ocultas, podrían considerarlo como una mentira, ya sabes. Obviamente no te mirarán igual ni queriendo, no te engañes. Ambos sabemos que te empezarán a cuidar porque por un momento, podrías haber dejado de existir y habrían, incluso, llorado por ti al enterarse de que te has despedido de la vida en silencio.
Ellos no quieren llorar, y con tal de mantenerse en la brillante felicidad, huirán de la fría y oscura muerte. A todos nos gusta en cierto modo el frío, nos hace sentir más cercano a la muerte, ¿la razón? Nos gusta balancearnos en el hilo cuyas puntas Fría y Caliente se fusionan en una misma formando el riesgo. Acabaríamos sin piernas, los músculos desgarrados y la esperanza perdida como si se apellidara Del Castillo. Finalmente, en ese pasillo de hospital abandonado, nos absorbe la mísera oscuridad. Notamos cómo sus garras delgadas y afiladas nos traspasan de espalda a estómago, rompiendo a llorar y gritar por el dolor. Pero es el de la misma estocada o que del mismísimo esfuerzo sobrenatural que has realizado ha sido para nada, para tener el mismo final del que huías un fracaso...
Todo con tal de no llorar, no es por ti, es por ellos. Hay veces en la que te das cuenta que nada es lo que parece, que toda esa gente que hay a tu alrededor es en realidad una fiesta de maniquíes, nada del otro mundo. No es porque sean falsos ni que no mueven un dedo por ti, puede que hayan hecho algo por ti y todo, quién sabe. Pero me vengo a referir a que no tienen memoria: hablan contigo unas semanas para luego no acordarse apenas de ti, saben que existes, pero han olvidado todo lo que sufrieron, rieron o se esforzaron junto a ti porque sí, porque realmente fuiste un entretenimiento para ellos cuando se encontraban solos o aburridos.
¿Merece la pena seguir viviendo a pesar de toda esa gente que aún existe y pudren la sociedad como una manzana en una planta química de fosfoyesos? Tal vez, eso me pondré a ver estos meses, si me descontenta el resultado, podré largarme feliz, ya he terminado mi lista real de deseos, todos mis objetivos cesaron.
Triste, demoledor, pero real.
ResponderEliminarMe gusta.
Me encanta! Por cierto yo también me apellido Castaño, somos pocos jajajajaja
ResponderEliminarHahahahaha, me alegro que te gustara, vaya. Pues encantado de conocerte, compañera. :3
Eliminar