jueves, 6 de noviembre de 2014
Apariencias
Me encanta ver a la gente por la calle mientras patino, imaginarme su vida y su comportamiento. Esa manera de actuar de los seres humanos... Qué extraña y significativa resulta. Muchos de nosotros sentimos vergüenza en ciertas situaciones, pero aún así, intentamos hacernos pasar por personas fuertes ante ellos, por seres orgullosos que no dan su brazo a torcer. ¿Os parece triste? La verdad es que lo es, pero hemos llegado a un punto en el que resulta normal ese tipo de acciones. Éste es un mundo egoísta, cada persona vive a su manera, fijándose en sus intereses propios, no en los comunales. Lo peor de todo son las graves consecuencias que nos conlleva el portarnos de la susodicha manera, acabamos con la infancia de los más pequeños, destruimos su época más feliz de la vida, exceptuando la dormida.
Podemos destacar las apariencias de los seres humanos. Ahora somos personas muy fuertes, personas de hielo, rígidas y sin oposición alguna que pueda dañarnos mínimamente. Nos volvemos personas frías, serias y secas con muchas otras que tienen interés en nosotros. Cuando eso nos pasa a nosotros y nos sentimos rechazados o enfrentados a dicho muro de protección, nos sentimos inútiles al ver que no podemos, que es imposible ayudarles a ser más felices por el mero hecho de que no tenemos ni idea de cómo es el paisaje causado por el mismísimo muro. Seguramente todo esto haya sido obra del egoísmo de las personas, que habrán usado a otras para su interés particular en uno o varios momentos determinados. Por eso mismo, la sociedad actual se hunde, no quiere agarrarse a un flotador porque eso supone un gasto de energía "innecesario", además de ser castigado socialmente poco tiempo después por todo ese egoísmo. Nos ahogamos...
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