lunes, 10 de octubre de 2016

Locura desequilibrada


Quiero volver a ese viernes lleno de tus miradas cómplices
se me hizo raro verte moviendo caderas sin ser parte del cuadro.
No grabé ninguna de las escenas y me sentí director de cine
para una musa libre, asustada por la magia de cualquier loco en paro.

Tiraría del negro de la noche para no dejarte ver esos males
que no te dejan dormir entre las ramas de tus jardines.
Yo entré con la excusa de recoger dos flores más que iguales
sin saber cómo escarbé profundo para saludar a tus grandes raíces.
Para cuando las encontré, tus tierras me ahogaron por salvaje
dejando en el subsuelo la advertencia de la curiosidad sin matices.
Tirémonos al agua de tus infiernos para nadar entre tus males.
Ladrillo a ladrillo quiero altura y que en mi cima anides,
te volviste las gotas de suerte en mi perfume de casualidades
así que huele, lento y fuerte, que tu pecho en el mío… aterrice.

Mataría las horas del tiempo con la almohada llena de cargas
eléctricas que surgieron al echarte un cable detrás de la antesala
de secretos en tiempo pasado apagando nuestro presente en llamas.
No soy equilibrista, pero en encanta volver loca a tu balanza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario