Estoy intentando encontrar las palabras para describir la noche del parque.
Son las tres de la mañana uniendo miradas siendo yo el sastre.
Todas y cada una de ellas adornaron los besos que quise robarte.
Así que rompí la cadena de tu tentación solo a base de verdades.
Solo soy un simple chico que cuida de quien le hace un desastre.
La última vez que te vi prometí no romper jamás ninguno de tus pétalos.
Loco de atar en la Alameda por un abrazo del pasado siendo de secano.
Estando inundado por mil recuerdos que deseaban brotar sin ser en vano.
¿No se puede derramar una lágrima? Agárrate, son tus curvas y mis abrazos
Abiertos para abarcar todos tus rincones para pintarnos a oscuras con las manos.
Durante las mañanas pienso cuántas veces te dejaría en mis sábanas de marfil.
Entre las mil musas que puedan existir no creo que vuelen alto como tu ”sí”.
Moviéndonos en un barco a las orillas de un abismo tapado por mi rey y tu alfil.
A través de tus movimientos acabé en jaque sin saber otra cosa que rendir.
Gáname, derrótame, túmbame y yo seré quien termine sin salirnos de aquí.
Imaginando tus nuevos meses, livianos; aligerando un contorno burdeos sin fin.
Ahora sólo respira. Estás llena de magia, sonríe como nunca; hazlo por ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario