Es ver caer del cielo
una lluvia de estrellas.
sentado mientras pienso
cual será mi Atenea.
Son como trozos de hielo
sonando cual centrella,
siendo el trueno de tu mente,
desgastado cual hiena,
por un segundo al frente
en el ejército de tus caderas.
Atento al sirviente,
agarrando mis cadenas
cuando preso mis hirientes
señales de larga pena,
en corazón inerte.
Dame una sola pluma,
trozos rotos de un papel,
para calcular la suma
de todos tus "por qué".
Siendo en una selva, el puma
que la recorre a pies.
Así poder verte, mi cuna
arropándome al amanecer.
La métrica es nula
en nuestras apuestas, al revés:
siempre te dejo muda
tropezando cual cien pies.
Bucear entre lagunas
de los planes infantiles,
que todos niños juran
para sus finales felices.
Un mundo muy complejo
basado en lo simple,
no soy nadie, ni de versos
deja que me estirpe,
fui rajando tu cuerpo.
Sabemos que no existe
ni tu muerte ni mi nexo.
Busco rincones invisibles
para convertirme en cebo
de prendas incosibles
arropando de nuevo,
dime cómo lo hiciste
y si vivo en el medievo.
Muchas noches en vela
tirando de mi tinta,
quise sentirte cerca
cuando solo veía fintas.
Nunca tuve ofrendas
una sola guinda
entre tantas monedas
una era de mentira,
trucada fue mi venta.
Un corazón de licra
hundido por las sendas
que recorre por la India
tu vestido de seda.
Recuerda: nunca hubo vida.
Ante la caída cuerda
levantamiento sin salida.
Pocilga de la puerca
y con mierda acribilla
saliendo de la celda.
Si tuercen las manillas,
oculta esta escena
con sangre y ladillas.
No es asco, solo pena
que tu muerte atiza
y en otros no cuela
por conseguir arriba
saltar hasta mi suela.
Mi deber es ahorcarte
en la plena oscuridad,
para el gran Cervantes
es solo querer manejar,
para proseguir delante
de tu carrera al igual
que las vías chirriantes
de tu tren al estallar.
Tu columpio tambaleante
y tus cuerdas he de cortar
para tal caída enigmante
mostrarte placer será.
Si ves suelo punzante
para hundirte allí valdrás.
Muestro el mundo loco
en versos muy usuales
que te hacen comer cocos
para ganar tú los modales.
Imponer respeto es poco
dales miedo si tu vales,
depiadado y bestia, orco
es lo que renta en zagales
si no quieres futuro roto.
No hay boca ni canales
por lo que oídos rotos
brotan desde los árboles.
No quieras vender moto,
irán despedazándote.
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