Gota a gota lleno un cubo de agua ahogado,
día a día me miro al espejo con ojos de soldado.
Disparándome recuerdos a una piel marcada por diablos
ocultos entre el tiempo deshojando mis fuerzas en tu cuadro.
Así que dame de beber en tu tintero para papiro mojado,
contaré una historia donde no quieras salir sin ambos.
Las manecillas de un reloj aguantan nuestros ánimos
preparados para seguir corriendo, por un monte de libros amándonos.
No voy a matar las horas de tu desierto, quien volteo de vez en cuando.
Quiero sentir tus dientes en mi cuello, como vampiro marcando
todas nuestras maneras de pensar que no queremos acabarlo.
Terminé rebosando mi pozo escondido para los miedos
saltándome las reglas mientras recojo tus amuletos.
Cuanto encontramos la sangre de la suerte sin dueños…
Ven, sé valiente y tírame los dados al pecho, nuestras bocas en tu juego.