En una sola noche con estrellas fugaces me salieron alas
y pude llevarte donde nunca llegamos a ver, nuestro horizonte.
Cada aleteo se volvió un beso lleno de locura en noches mal cuidadas.
Solo supe llevarte hacia arriba, no te escondas entre montes,
ya te llamen mariposa, colibrí o ángel de felicidad que no esconde nada.
Porque la locura me ató a ti, sin querer saber ni el cómo ni el dónde.
Sintiendo mis latidos cerca, sabrás que te cuido hasta poner el alba
allí donde jamás conseguimos ver luz, donde se vuelve todo verde.
Prometo estar junto a tu pecho, haciendo del mío tu hogar; tu casa.
Para surcar un mar de estrellas y veas dónde encontrarte si te pierdes.
No es cuestión de lo dulce o cuánto cuesta, quiero llegar a tu raíz malva.
Sabiendo que el frío corazón se derrite para ser guardado como merece.
Eres cada palabra que rompen las olas en tus oídos llenos de calma,
sin calmar mis pupilas al verte cada noche entre mis sueños, ¿quieres?
¿Quieres huir con un loco a un mundo aún sin noches ni mañanas?
Te volviste la tinta de mi pluma en este libro, sin empezar, ya me sientes
en cada rincón de tus páginas, saboreando tus frases por bandas.
Volvamos a sonreír de verdad, te recuerdo y siento por cómo eres.
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