jueves, 3 de noviembre de 2016

Fa-Do-Mi-Lam-Rem-Do-Sol-Do


Solo tengo por mi mente los mejores besos de una adolescente vida
que no deja que todo esto sea una peonza parada, sino que siga.
Dame de beber cada una de tus cuerdas vocales. “Así haré que sonría”
pienso todo el tiempo para conseguir un nuevo diamante de tu mina
llena de recuerdos incrustados en las nubes que se fueron hacia arriba.
Volaron como nosotros con un la, un sol, y tres fa solo siendo viaje de ida,
aunque siempre aseguramos una vuelta que solo guardan mil una sonrisas.
Soy un poco indecente para un cuerpo marcado por el rigor que encima
de mis hombros quieren tener tu nombre para no olvidar tu esencia de niña.
No sé si amar tus caderas, tus mordiscos o esos ojos de mirada fina
que no me dejan dormir mientras te muerdes el labio y mi cuello a ti se inclina.
Sí, enamoras con miradas, calas con besos y me expandes sin encontrar salida.
¿Quieres amanecer conmigo o anochecer entre mis brazos enredados sin espinas?
Porque seré ese pez a contracorriente de un mal recuerdo y malas expectativas,
me tiré al agua de cabeza, aguanté la respiración, buceé y te encontré perdida,
solo quiero que sepas que fuiste mi imán en brújula, mi norte a la deriva.
Voy a acompañarte por cada rincón de mi no-ciudad, por las orillas del río en Sevilla
para que vuelvas a casa y te quedes en tu ventana escuchándome susurrarte con rimas.
Has subido muy rápido, no tienes miedo y yo sé que no caes, te acompaño a la cima
de mis pensamientos para acelerar un corazón, él sólo quiere merecer la pena y la alegría.


No hay comentarios:

Publicar un comentario