Tengo las mejores musas que jamás he conocido y solo escribo para mí, es mío.
Acaricio sus pieles suavemente, siendo delicado, como querría conmigo.
¿Pero esto qué es? Yo de verdad he perdido por completo mis sentidos.
No las cuido a ellas, cuido al espejo de su cuerpo, veo mis ojos gritando “dame cariño”.
Yo claro que me quiero, ¿qué otra opción me queda? ¿Creer en un destino?
Cuando mis piernas tiemblan al levantarme y saber que tengo un pecho vacío
de calor de cualquier calor que nunca haya rechazado ni que sera mal bicho.
El momento en el que se me sube Targui a la cama, mi corazón no se ha escondido,
pocas personas no hacen daño y muchas menos ven lo poco que de verdad ansío.
Joder, ¿tan difícil se vuelve un abrazo que cure una herida que no había visto?
Seis versos más tarde, dudo de si me quiero o solo estoy yendo a mi avío.
Ya da igual todo, soy un chico que seguro que tomó zafrinas, seguro que desvarío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario