domingo, 6 de noviembre de 2016

Monstruo


Aguantaré tres noches más para una vida sin renombre.
Todo por dos poemas que no dejé en el fondo de mi escritorio.
Ahora vivo días llenos de óxido en mil miradas de cobre.
No existen las pausas en mi vida, solo finales; como en mi dormitorio.
Grítame tus mil barbaridades a la cara, más tarde verás que era un doble.
¿Perder el tiempo escuchándote? Prefiero matarlo escribiendo mis insomnios.
Dormir es imposible, mi almohada huele a insuficiencia en tus roces.
Solo deseo que la venganza tome la iniciativa de mis demonios.
Recorreré las calles avanzando a velocidad perfecta para el choque.
Será recordado como la batalla de mi monstruo contra el mundo humano bodrio.
Me llamo Monstruo, me llamo Landom; y pienso devorar a todos tus hombres.
Sus esperanzas se vuelven nulas si son mis colmillos los que asomo.
Me llenan el estómago las almas ineptas que creen en amores fuertes como robles.
Aparezco, guiño un ojo y vuestra alianza es papel mojado, mi vista un calibre 38.


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